CUBANOS

Testimonio de María Elena Sosa, la abuela cubana que alimenta a sus nietos con agua con azúcar ante la difícil situación que vive el pueblo cubano.

La miseria en Cuba sofoca a los ancianos y niños y una muestra de ello, es el testimonio contado por una abuelita cubana, la que contó las dificultades que tiene que enfrentar a diario.

La cubana fue identificada como María Elena Sosa Depestre, quien es residente en Los Pinos, localidad habanera perteneciente al municipio Arroyo Naranjo, y confesó vivir una odisea para darle de comer a sus nietos.

En sus declaraciones, la señora habría asegurado que “en varias ocasiones ha solicitado ayuda al régimen de Cuba, sin obtener una respuesta positiva, lo que la mantiene a ella y a sus nietos sumergidos en la miseria”.

“No he recibido ningún apoyo por parte de bienestar social ni de nadie del gobierno. He acudido a distintos lugares pidiendo ayuda porque soy sola con dos niños, y lo único que dicen es que debo esperar, pero ya llevo años esperando”.

La cubana tiene la custodia de sus dos nietos de 5 y 8 años debido a que su hija se encuentra encarcelada por el presunto delito de robo con violencia y fue condenada a dos años de cárcel. Aclaró que, antes de que eso sucediera su hija era quien se hacía cargo de sustentar a la familia.

“Mi hija era cómplice, y por eso le pusieron dos años de privación de libertad, sin embargo, la autora inmediata está en la calle porque tiene un familiar militar”.

Confesó que su situación había empeorado aún más con la agudización de la pandemia, pues el salario que devenga le alcanza para medio comer.

“Estoy pasando 25 mil trabajos porque con 400 pesos tengo que mantener a los dos niños y atender a mi hija en prisión, al menos para llevarle un poco de pan, refresco más el viaje. Los vecinos son los que se han humanizado conmigo y, gracias a ellos, si se les queda alguna ropita a sus hijos me la dan para mis nietos”.

“Imagínate, una mujer enferma ganando 100 pesos con dos niños y una hija presa, así nadie vive. Cuando se les acaba la leche a los niños les tengo que dar agua con azúcar, no puedo hacer otra cosa”.

Respecto al tema vivienda, la cubana dijo que “Desde el 2010 solicité el subsidio, ya estamos en el 2020 y nada. Mi expediente se perdió en dos ocasiones y nada. Me quejé en vivienda provincial y mandaron un escrito para vivienda municipal, entonces vino una compañera y me dijo que tenía que volver a hacer los papeles porque todos los expedientes se habían perdidos. Como todos mis expedientes se pierden ya lo dejé en las manos de Dios”.

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